Hola a tod@s, esta vez les traigo el resumen del libro clásico Grandes Esperanzas de Charles Dickens publicado en 1861.
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Capítulo 1
El joven Felipe Pirrip o Pip, huérfano, visita la tumba de sus padres en un cementerio solitario cerca de los pantanos. De repente, un convicto evadido, harapiento y con grilletes, lo captura. El hombre lo amenaza con cortarle el cuello si no cumple sus órdenes: le exige que traiga al día siguiente una lima y comida. Para aterrorizarlo, inventa la existencia de un joven cómplice aún más peligroso que le arrancaría el corazón si Pip lo delata.
Capítulo 2
Pip regresa a casa donde vive con su hermana, la señora Joe, una mujer violenta que se enorgullece de haberlo criado "a mano", y su cuñado Joe, un herrero bondadoso. Durante la cena, Pip esconde su pan bajo el pantalón para llevárselo al convicto, lo que causa confusión. Atormentado por la culpa y el miedo al "joven" cómplice, pasa una noche horrible. Al amanecer, roba comida de la despensa, una lima de la fragua y huye hacia los marjales para cumplir su promesa al fugitivo.
Capítulo 3
Pip atraviesa los marjales cubiertos de niebla para llevar la lima y la comida al convicto. En el camino, confunde a otro fugitivo con su hombre, lo que aumenta su terror. Al llegar a la Batería, entrega los víveres al convicto, quien devora la comida con desesperación. Pip menciona haber visto al otro preso, y el hombre reacciona con furia, preguntando por su paradero. Mientras Pip se aleja, el convicto lima furiosamente su grillete, decidido a encontrar al otro fugitivo. La niebla y la culpa acompañan cada paso del niño.
Capítulo 4
Pip regresa a casa atormentado por la culpa, pero el robo aún no ha sido descubierto. Es día de Navidad y llegan invitados: el señor Wopsle, los Hubble y el tío Pumblechook. Durante la comida, todos humillan a Pip con sermones sobre la gratitud. El terror de Pip aumenta cuando su hermana sirve aguardiente: el tío Pumblechook lo bebe y descubre que está aguado con agua de alquitrán, pero el incidente pasa. Cuando van a servir el pastel de cerdo robado, Pip, a punto ser descubierto, huye y choca con soldados que llegan con esposas.
Capítulo 5
Un grupo de soldados irrumpe en la casa buscando al herrero para reparar unas esposas. Los invitados y la señora Joe olvidan el pastel robado ante la emoción de la cacería. Joe, Pip y el señor Wopsle acompañan a los soldados a los marjales. Encuentran a los dos convictos peleando en una zanja: el primer convicto ha capturado al segundo para entregarlo. Antes de ser llevado al pontón, el convicto confiesa haber robado comida de casa de Joe, exculpando a Pip sin revelar su participación. Pip siente gratitud y alivio.
Capítulo 6
Pip reflexiona sobre su robo y se siente culpable, especialmente por haber engañado a Joe, a quien realmente quiere. Teme que si confiesa, Joe pierda la confianza en él y su amistad se rompa. Por cobardía, decide guardar silencio.
Esa noche, Joe cuenta a los invitados la confesión del convicto, y el tío Pumblechook inventa una elaborada teoría sobre cómo entró el ladrón. Pip, agotado, es llevado a la cama, y su secreto queda enterrado, aunque su conciencia sigue inquieta.
Capítulo 7
Pip aprende a leer y escribir con dificultad en la escuela de la tía de Wopsle, ayudado por Biddy. Una noche escribe una carta a Joe, quien apenas sabe leer pero admira el logro. Joe le cuenta su triste infancia con un padre alcohólico y su respeto por la señora Joe.
Al regresar ella (Joe) del mercado con Pumblechook, anuncian que Pip irá a casa de la rica y misteriosa señorita Havisham a "jugar", esta dama de alto nivel social vive en la cuidad. Pip, asustado y confuso, se despide de Joe y parte hacia lo desconocido.
Capítulo 8
Pip llega a casa del pomposo tío Pumblechook, quien lo somete a un desayuno de preguntas aritméticas. Luego lo lleva a Satis House, la mansión de la señorita Havisham. Una joven orgullosa llamada Estella lo conduce al interior. Allí encuentra a la excéntrica señorita Havisham, vestida con su ajado traje de novia, en una habitación donde el tiempo se detuvo hace años. Ella ordena a Pip y Estella jugar a las cartas. Estella lo humilla constantemente por sus manos toscas y su origen humilde. Pip, profundamente avergonzado por primera vez, llanta a escondidas. Antes de irse, acepta volver en seis días.
Capítulo 9
Pip regresa a casa y es acosado a preguntas por su hermana y el tío Pumblechook sobre la visita a Satis House. Humillado y confundido por el desprecio de Estella, inventa una fantástica historia llena de coches de terciopelo, perros peleándose y banderas. Más tarde, se arrepiente y confiesa la verdad a Joe en la fragua. Joe le aconseja que las mentiras nunca son el camino para dejar de ser "ordinario". Esa noche, Pip reflexiona sobre su encuentro con Estella y siente por primera vez vergüenza de su humilde hogar y de Joe.
Capítulo 10
Pip, decidido a ser "extraordinario", le pide a Biddy que le enseñe todo lo que sabe. Una noche va a buscar a Joe a la taberna Los Tres Alegres Barqueros y encuentra a Joe y al señor Wopsle con un desconocido de aspecto reservado. El hombre, que Pip reconoce como alguien relacionado con el convicto que ayudó, bebe su ron usando una lima (la de Joe) y le regala un chelín envuelto en dos billetes de una libra. Al llegar a casa, la señora Joe descubre los billetes. Pip, aterrado, comprende que el convicto sigue vigilándolo y teme que su secreto sea descubierto.
Capítulo 11
Pip regresa a Satis House y es conducido por Estella a una habitación donde espera mientras unos parientes empalagosos (Camila, el señor Camila, Sara Pocket y Georgiana) adulan hipócritamente a la señorita Havisham, que los despide con desprecio.
Luego, Pip pasea a la anciana (señorita Havisham) alrededor de una mesa con un pastel de bodas podrido y telarañas. Más tarde, en el jardín, un pálido joven caballero lo reta a pelear; Pip lo vence fácilmente. Al marcharse, Estella le permite besarla y él lo hace en la mejilla. Pip siente que es un gesto vacío y condescendiente ya que es un niño ordinario.
Capítulo 12
Pip vive atormentado por el miedo a las represalias tras la pelea con el joven caballero, pero al regresar a Satis House descubre que nadie menciona el incidente.
Durante meses, asiste regularmente para pasear a la señorita Havisham en una silla de ruedas y cantarle "Old Clem". Estella alterna el desprecio con una fría familiaridad.
En casa, Pumblechook y su hermana especulan absurdamente sobre las "esperanzas" de Pip. Finalmente, la señorita Havisham ordena que Joe acuda con los documentos para que Pip empiece su aprendizaje. La noticia provoca la ira histérica de la señora Joe.
Capítulo 13
Joe, vestido con su incómodo traje dominguero, acompaña a Pip a Satis House para formalizar el aprendizaje. La señorita Havisham entrega a Pip veinticinco guineas como recompensa y despide a Joe con la advertencia de que no espere más dinero.
De regreso, Joe miente hábilmente a la señora Joe, haciéndole creer que el dinero es un regalo para ella.
Tras formalizar el contrato ante el tribunal, celebran con una comida en el Oso Azul. Pip, ahora aprendiz de herrero, se siente más desgraciado que nunca y descubre que ya no le gusta el oficio que antes amaba.
Capítulo 14
Pip, ya aprendiz de herrero, se siente profundamente avergonzado de su humilde hogar. Todo lo que antes amaba —la fragua, la cocina, su vida con Joe— le parece ahora basto y ordinario tras conocer a Estella. Soporta el trabajo con repugnancia, atormentado por el miedo de que ella lo vea algún día ennegrecido por el carbón. Reconoce que su única virtud es no haber defraudado a Joe, cuya bondad y fidelidad son el único sostén que le impide huir.
Capítulo 15
Pip, ya aprendiz, sigue instruyéndose y enseñando a Joe en secreto, aunque sin éxito. Obtiene permiso para visitar a la señorita Havisham, quien lo recibe con frialdad y le anuncia que Estella está en el extranjero.
Esa noche, tras una velada con Wopsle, Pip regresa a casa y encuentra a su hermana gravemente herida en la cocina: alguien la ha golpeado en la nuca durante su ausencia. La señora Joe queda postrada, sin habla y con graves secuelas. El culpable, probablemente un fugitivo, no aparece.
Capítulo 16
Tras el ataque a su hermana, Pip descubre que el arma fue un grillete de preso limado, el mismo que él había llevado al convicto años atrás. Sospecha de Orlick o del extraño de la lima, pero ambos tienen coartadas. Atormentado por la culpa, Pip decide guardar silencio sobre su pasado. La señora Joe queda inválida, muda y con el carácter transformado, volviéndose dócil.
Biddy llega a la casa como enfermera y descifra que el dibujo de un martillo que hace la enferma se refiere a Orlick, con quien ella busca reconciliarse, para desconcierto de todos.
Capítulo 17
Pip continúa su rutina de aprendiz, visitando a la señorita Havisham cada cumpleaños. Observa que Biddy se ha convertido en una joven ordenada y sensata. En un paseo dominical, confiesa a Biddy su deseo de ser caballero para conquistar a Estella, aunque ella le advierte que no lo merece. Pip reconoce que Biddy sería mejor opción, pero es incapaz de olvidar a Estella. Al regresar, encuentran a Orlick, quien según Biddy la "ronda". Pip lo vigila celosamente, mientras su mente oscila entre la sensatez y la obsesión por Estella.
Capítulo 18
En la taberna, un desconocido interrumpe la lectura del señor Wopsle y se presenta como el abogado Jaggers. Revela que Pip tiene un "espléndido porvenir" gracias a un benefactor anónimo, con la condición de que nunca investigue su identidad. Pip deberá dejar su aprendizaje, ir a Londres y educarse como caballero. Creyendo que su benefactora es la señorita Havisham, acepta. Esa noche, aunque feliz por su fortuna, Pip se siente extrañamente triste al despedirse de Joe y Biddy, quienes lo miran con una mezcla de orgullo y tristeza.
Capítulo 19
Pip se prepara para su nueva vida en Londres. Visita al sastre Trabb, quien lo trata con sumo respeto al conocer su fortuna, y al adulador Pumblechook, que organiza un banquete en su honor y se atribuye méritos imaginarios. Pip se despide de la señorita Havisham, quien confirma sus esperanzas sin desmentir su error. De vuelta a casa, tiene una discusión con Biddy, a quien acusa injustamente de envidia.
La noche antes de partir, todos están tristes. Al amanecer, Pip se marcha solo, sintiendo nostalgia y culpabilidad. Las lágrimas finalmente le hacen comprender su ingratitud, pero es demasiado tarde para retroceder.
Capítulo 20
Pip llega a Londres y se siente abrumado por el bullicio y la suciedad de la ciudad. Visita el despacho del señor Jaggers en Little Britain, cerca de Newgate, y espera mientras observa cómo numerosos clientes desesperados buscan los servicios del abogado. Jaggers, imponente y severo, despide a todos con brusquedad antes de atender a Pip. Le informa que se alojará temporalmente en la Posada de Barnard con el hijo del señor Pocket. El empleado Wemmick lo acompaña, abriéndose paso entre la multitud de suplicantes.
Capítulo 21
Wemmick acompaña a Pip a la miserable Posada de Barnard, un lugar sórdido y decadente muy lejos de las expectativas de Pip. Allí encuentran la habitación del señor Pocket, hijo, quien ha salido. Mientras espera, Pip observa con desilusión el triste entorno. Finalmente aparece Herbert Pocket, joven amable y despreocupado, cargado de fruta que ha comprado para recibir a Pip. Ambos se reconocen mutuamente: Herbert es el "joven caballero pálido" al que Pip venció en una pelea en Satis House años atrás. El encuentro, aunque sorprendente, es cordial y promete una futura amistad.
Capítulo 22
Pip y Herbert se reconocen como los rivales de la pelea en Satis House y traban amistad. Herbert, con modales francos y bondadosos, aconseja a Pip sobre modales y le cuenta la historia de la señorita Havisham: fue abandonada el día de su boda por un novio que conspiró con su hermanastro. Desde entonces vive recluida, con los relojes parados. Herbert revela que Estella es solo una niña adoptada para vengarse de los hombres. Pip, convencido de que Miss Havisham es su benefactora, guarda silencio. Luego visitan la casa de los Pocket en Hammersmith.
Capítulo 23
Pip conoce al señor Pocket, un hombre perplejo pero bondadoso, y a su esposa Belinda, una mujer vanidosa que vive obsesionada con un supuesto abolengo aristocrático. En la casa, los criados gobiernan y los niños son criados por las amas. Pip también conoce a los otros pupilos: el taciturno y malhumorado Drummle y el amable Startop. La señora Coiler, una vecina aduladora, halaga a Pip. La cena transcurre entre incidentes domésticos, incluyendo una criada borracha. Pip observa la caótica vida familiar y se siente cada vez más cómodo con Herbert, su amigo.
Capítulo 24
Pip se instala cómodamente en Londres. El señor Pocket acepta ser su tutor y Pip decide compartir habitación con Herbert en Barnard's Inn, para lo cual obtiene veinte libras de Jaggers. Visita la oficina de Jaggers, donde Wemmick le muestra las dependencias y dos máscaras mortuorias de clientes famosos, explicando que sus joyas son recuerdos de ajusticiados.Wemmick invita a Pip a visitar su casa en Walworth y le aconseja observar a la criada de Jaggers cuando cene con él, pues es una "fiera domada". Finalmente, acompañan a Jaggers al tribunal, donde Pip queda impresionado por su dominio y ferocidad profesional.
Capítulo 25
Pip describe a sus compañeros de estudio: el grosero y taciturno Bentley Drummle, y el amable Startop. Herbert sigue siendo su amigo íntimo. Cuando los parientes Camila y Georgiana visitan a los Pocket, adulan a Pip por su fortuna, aunque en realidad lo envidian.
Pip visita a Wemmick en su peculiar casa de Walworth, una miniaturizada fortaleza o castillo con un puente levadizo, cañón y jardín, donde vive con su anciano padre sordo. Allí, Wemmick muestra una faceta cálida y hogareña, completamente opuesta a su personalidad profesional. Pip disfruta de la velada y comprende que Wemmick mantiene una rígida división entre su vida en la oficina y su vida privada.
Capítulo 26
Jaggers invita a cenar a Pip, Herbert, Startop y Drummle en su casa de Soho. Durante la velada, Jaggers muestra un inexplicable interés por el huraño Drummle, a quien llama "la araña". La criada Molly, una mujer pálida de aspecto inquietante, sirve la cena. Jaggers le pide a ella que exhiba sus manos llenas de cicatrices como ejemplo de fuerza extraordinaria. La tensión crece entre Drummle y los demás, y finalmente Drummle intenta agredir a Startop con un vaso, pero Jaggers lo impide y da por terminada la velada. Antes de irse, Jaggers confiesa a Pip que le gusta Drummle porque "es sincero", aunque le aconseja mantenerse alejado de él.
Capítulo 27
Pip recibe una carta de Biddy anunciando la visita de Joe. En lugar de alegría, siente vergüenza y temor de que Drummle vea a su humilde amigo. Joe llega a Barnard's Inn, incómodo con su traje dominguero, y su torpeza avergüenza aún más a Pip. Herbert los acompaña al desayuno. Joe explica que viene de parte de Miss Havisham: Estella ha vuelto y desea ver a Pip. Tras cumplir su misión, Joe se despide con dignidad, reconociendo que él y Pip ya no pertenecen al mismo mundo. Pip, conmovido, intenta alcanzarlo, pero Joe ha desaparecido.
Capítulo 28
Pip regresa a su pueblo natal, pero en lugar de hospedarse en casa de Joe, se aloja en el Jabalí Azul, mintiéndose a sí mismo con excusas. En la diligencia viaja con dos presidiarios, y reconoce al segundo convicto, aquel que años atrás le dio los dos billetes de una libra en la taberna. Pip escucha su conversación y revive los terrores de su infancia, aunque el hombre no lo reconoce. Al llegar, evita contacto con ellos. En el hotel, un periódico local aduladoramente atribuye su fortuna al señor Pumblechook, para irritación de Pip.
Capítulo 29
Pip regresa a Satis House para ver a Estella, ahora una hermosa mujer. Es recibido por Orlick, quien ahora trabaja como portero. Al encontrarse con Estella, Pip siente el mismo deslumbramiento de siempre, aunque ella lo trata con distancia y afirma no tener corazón.
La señorita Havisham incita apasionadamente a Pip a amar a Estella. Durante la cena, Jaggers aparece y observa todo con su habitual reserva. Pip se debate entre su amor por Estella y la culpa por haber abandonado a Joe. Esa noche, en su habitación, repite una y otra vez que ama a Estella, sin cuestionar su propia ingratitud.
Capítulo 30
Pip regresa a su pueblo y sufre la humillante burla del aprendiz de Trabb, que se mofa de su nueva posición social. En Londres, confiesa a Herbert que ama a Estella. Herbert revela que ya lo sabía y le advierte que ella no forma parte de su herencia, sugiriéndole que intente olvidarla, aunque Pip admite que es imposible. Herbert confía a Pip su propio amor secreto por Clara, una joven de origen humilde, y ambos sellan su amistad. Más tarde, recuerdan el prospecto de Wopsle y salen a ver su función teatral.
Capítulo 31
Pip y Herbert asisten a una calamitosa representación de Hamlet protagonizada por el señor Wopsle (ahora llamado Waldengarver). El público se burla sin piedad de la torpe actuación y los absurdos decorados.
Tras la función, visitan a Wopsle en su camerino, donde fingen halagarlo mientras un tramoyista critica su técnica. Lo invitan a cenar y Wopsle divaga hasta altas horas sobre sus planes de revolucionar el teatro. Pip, agotado, se acuesta pensando tristemente en Estella, sintiendo que sus esperanzas se desvanecen.
Capítulo 32
Pip recibe una carta de Estella anunciando su llegada a Londres. Mientras la espera, se encuentra con Wemmick, quien lo invita a visitar Newgate. Allí observan a los presos, entre ellos un exoficial condenado a muerte que ofrece a Wemmick un par de palomas como regalo de despedida. Pip queda profundamente impresionado por la atmósfera sombría de la prisión y por la eficiencia fría de Wemmick. Al salir, se siente contaminado y trata de sacudirse el polvo de la cárcel antes de encontrarse con Estella.
Capítulo 33
Pip recoge a Estella en la diligencia y la acompaña a Richmond, donde vivirá con una dama para ser presentada en sociedad. Durante el viaje, Estella se muestra más atractiva que nunca, pero mantiene una actitud distante y fría. Le explica que los parientes de Miss Havisham conspiran contra él (Pip) sin éxito. Pip besa su mejilla al recordar el pasado, pero ella responde con indiferencia. Al pasar por Newgate, Estella muestra desprecio por la prisión, y Pip oculta su visita de esa mañana. Se despiden en Richmond, y Pip regresa a casa con el corazón dolorido.
Capítulo 34
Pip reflexiona sobre cómo sus "grandes esperanzas" lo han corrompido: se ha alejado de Joe y Biddy, vive endeudado y ha arrastrado a Herbert a gastos que no puede permitirse. Ambos pertenecen al club Los Pinzones de la Enramada, donde despilfarran dinero. Intentan organizar sus finanzas con inútiles "memorándums" que solo empeoran su situación. Una noche, Pip recibe una carta con faja de luto: la señora Joe ha muerto. Deberá regresar al pueblo para el entierro, enfrentándose nuevamente a los recuerdos de su pasado humilde.
Capítulo 35
Pip regresa al pueblo para el entierro de su hermana. La ceremonia es organizada por Trabb con ridículo boato y la asistencia de Pumblechook, los Hubble y un Joe sumiso, vestido de luto. Después, Pip habla con Biddy en el jardín; ella le dice que se irá para ser maestra y que duda que él visite a Joe con frecuencia, lo que ofende a Pip. Descubre que Orlick aún merodea por la zona. Al despedirse, Biddy le recuerda su lejanía. Pip regresa a Londres con la incómoda sensación de que ella tenía razón.
Capítulo 36
Pip cumple 21 años y acude a Jaggers, esperando que revele la identidad de su benefactor. Jaggers le entrega un billete de 500 libras como asignación anual, confirmando que sus "grandes esperanzas" continúan, pero insiste en que no sabe cuándo se revelará el benefactor. Pip, frustrado, decide ayudar económicamente a Herbert para que pueda emprender en los negocios. Wemmick, en la oficina, le desaconseja prestar dinero a amigos, pero sugiere que en Walworth podría darle otra opinión. Jaggers cena con ellos, dejando a Pip y Herbert con una sensación de opresión y misterio.
Capítulo 37
Pip visita a Wemmick en Walworth para pedirle consejo sobre cómo ayudar a Herbert sin que lo sepa. Wemmick, en su ámbito privado, muestra un lado humano y accede a colaborar. Con la ayuda del hermano de la señorita Skiffins, Pip organiza en secreto la entrada de Herbert en un negocio comercial, invirtiendo parte de su asignación anual. Herbert, sin saberlo, acepta el puesto con entusiasmo. Pip siente una gran satisfacción al poder usar su fortuna para beneficiar a su amigo. La velada en el castillo incluye tostadas, té y la lectura del periódico por el anciano padre de Wemmick.
Capítulo 38
Pip visita a Estella en Richmond y en Satis House, sufriendo celos al verla cortejada por muchos hombres, especialmente por el grosero Bentley Drummle. En Satis, presencia una discusión entre Estella y la señorita Havisham, donde Estella acusa a su benefactora de haberla educado para ser fría e incapaz de amar. Una noche, presencia a la señorita Havisham vagando como un fantasma por la casa. Pip descubre que Drummle corteja a Estella, quien lo tolera y hasta le sonríe, causándole gran dolor a pesar que ella dice le justa jugar con los hombres.
Capítulo 39
Pip, ahora de 23 años, vive solo en el Temple mientras Herbert está en Marsella. En una noche de tempestad, recibe la visita de un hombre que sube las escaleras. Con horror, reconoce al convicto de los marcales (al primero, ese que Pip le dio comida y le pasó una lima). El hombre, llamado Abel Magwitch, revela que él es el verdadero benefactor de Pip: todas sus "grandes esperanzas" provienen del dinero que Magwitch ganó trabajando duramente en Australia como pastor y ganadero, tras ser deportado de por vida. Abel se auto denomina segundo padre de Pip.
Magwitch confiesa que aquel día en los marjales, Pip le mostró compasión al darle comida, y juró que si alguna vez lograba riquezas, haría de él un caballero. Pip queda devastado: su fortuna no viene de Miss Havisham, Estella no está destinada a él, y todo su mundo se desmorona. Además, Magwitch está en peligro de muerte por haber regresado a Inglaterra, ya que su deportación era perpetua. Pip, aunque siente repulsión, debe esconderlo en su casa. La noche termina con Pip sumido en la desesperación, viendo su vida destruida.
Capítulo 40
Pip se enfrenta a la difícil tarea de proteger a Magwitch, ahora llamado Provis, que se esconde en sus habitaciones tras revelarse como su benefactor. Al descubrir que un hombre fue visto siguiendo a Magwitch la noche de su llegada, Pip toma precauciones: alquila habitaciones cercanas para su "tío" y compra ropa para disfrazarlo.
Visita a Jaggers, quien confirma que Magwitch es su único benefactor y advierte que su retorno a Inglaterra significa condena a muerte si es capturado. Pip siente una profunda repulsión hacia Magwitch, cuya presencia lo atormenta, aunque reconoce su deber de protegerlo. Cuando Herbert regresa de Marsella, Pip lo hace jurar secreto sobre la identidad de Provis, quien ahora exige juramento de silencio a Herbert.
Capítulo 41
Pip y Herbert discuten qué hacer tras la revelación de Magwitch. Ambos sienten repulsión hacia él, pero reconocen su deber de protegerlo. Pip rechaza aceptar más dinero de su benefactor, aunque ya está endeudado y sin oficio. Herbert sugiere que deben sacar a Magwitch de Inglaterra para evitar su captura y ejecución, ya que su retorno es un delito capital. Pip teme que si intenta abandonarlo, Magwitch, en su desesperación, pueda entregarse o actuar imprudentemente. Deciden que la única salida es fingir aceptar sus planes mientras organizan su huida al extranjero. Para ello, necesitan conocer su historia y su pasado. Al día siguiente, durante el desayuno, Pip pregunta directamente a Magwitch sobre su vida y su enemigo, el otro convicto.
Capítulo 42
Magwitch relata su trágica historia: desde niño vivió en la cárcel y fuera de ella, condenado por su pobreza. Conoció a Compeyson, un hombre "educado y refinado" que lo utilizó como instrumento para sus estafas. Compeyson lo traicionó en el juicio, logrando una condena menor mientras Magwitch recibió catorce años de deportación. Magwitch describe cómo Compeyson, junto con un tal Arturo, había estafado a una rica dama (la señorita Havisham), dejándola abandonada el día de su boda. Arturo murió atormentado por visiones de esa mujer. Herbert deduce que Arturo era el medio hermano de Miss Havisham y que Compeyson fue quien la abandonó. Magwitch concluye que su único deseo es que Pip prospere.
Capítulo 43
Pip viaja a Richmond para ver a Estella, pero descubre que ha ido a Satis House sin avisarle. En la posada, se encuentra con Bentley Drummle, quien también está en el pueblo. Ambos mantienen una tensa confrontación frente a la chimenea, disputándose el espacio con hostilidad contenida. Drummle revela que Estella no saldrá a caballo y que él cenará en su casa, insinuando su cercanía con ella. Pip, furioso y humillado, comprende que Drummle la está cortejando. Al verlo partir, Pip observa a un hombre que le da fuego para el cigarro, cuyo aspecto le recuerda a Orlick. Herido en su orgullo y con el corazón apesadumbrado, Pip se dirige a Satis House, lamentando haber entrado alguna vez en ese lugar que tanto ha marcado su vida.
Capítulo 44
Pip confronta a Miss Havisham sobre su engaño y pide su ayuda para Herbert. Luego declara su amor a Estella, quien le confiesa que es incapaz de amar y que va a casarse con Bentley Drummle. Destrozado, Pip se despide de ella, reconociendo que siempre será parte de él. Al salir, observa que Miss Havisham parece sentir remordimiento. Camina toda la noche de regreso a Londres, agotado. Al llegar al Temple, el portero le entrega una carta urgente de Wemmick que dice: "NO VAYA A SU CASA".
Capítulo 45
Pip recibe la advertencia de Wemmick de no volver a su casa. Pasa la noche en Hummums, angustiado. Al día siguiente visita a Wemmick en Walworth, quien le explica que Magwitch está siendo vigilado y que Herbert lo ha trasladado a una casa junto al río, cerca de Limehouse, donde vive Clara con su padre enfermo. Wemmick aconseja a Pip que guarde sus objetos de valor y que espere antes de intentar sacar a Magwitch del país. Pip pasa el día con el anciano padre de Wemmick y al anochecer parte hacia el nuevo escondite.
Capítulo 46
Pip visita a Herbert y a Clara en la casa junto al río donde se esconde Magwitch (ahora llamado "Campbell"). Conoce a Clara, la dulce prometida de Herbert, y a su padre enfermo, el gruñón Barley. Herbert propone comprar un bote para poder sacar a Magwitch por el río cuando sea necesario. Pip acepta y comienzan a practicar el remo con frecuencia, pasando frente a la casa de Magwitch como señal. Aunque todo parece tranquilo, Pip siente que los vigilan. Herbert actúa como enlace entre Pip y Magwitch mientras esperan la oportunidad para huir.
Capítulo 47
Pip atraviesa semanas de incertidumbre y angustia. Sin noticias de Wemmick, sus problemas económicos empeoran, obligándolo a vender joyas y rechazar más dinero de su benefactor por principios morales. Vive inquieto, temiendo por la seguridad de Provis y evitando saber de Estella, aferrándose a una esperanza incierta. Para distraerse, asiste al teatro, donde actúa el señor Wopsle en una obra mediocre. Durante la función, Wopsle observa con inquietud a alguien detrás de Pip. Al salir, le revela que ha reconocido a uno de los antiguos presidiarios: Compeyson, enemigo de Provis. Esta revelación llena a Pip de terror, al comprender que el peligro está cerca. Finalmente, informa a Herbert y decide avisar a Wemmick, optando por actuar con extrema prudencia.
Capítulo 48
Pip tiene un nuevo encuentro significativo. Mientras camina, se encuentra con Jaggers, quien lo invita a cenar junto a Wemmick. Durante la cena, Pip percibe nuevamente la doble personalidad de Wemmick: frío y profesional en presencia de su jefe. Jaggers le entrega una nota de la señorita Havisham, quien solicita verlo pronto. En la conversación, se menciona el matrimonio de Estella con Bentley Drummle, lo que inquieta a Pip. Sin embargo, lo más revelador ocurre cuando Pip observa a la criada de Jaggers, Molly. Sus manos y su mirada le resultan familiares, lo que lo lleva a una impactante deducción: está convencido de que ella es la madre de Estella. Más tarde, Wemmick confirma parte de su historia: fue acusada de asesinato y defendida por Jaggers, quien logró su absolución. Desde entonces, Molly vive bajo su control. Pip queda profundamente perturbado por esta revelación.
Capítulo 49
Pip visita a la señorita Havisham tras recibir su nota. La encuentra abatida y arrepentida, deseosa de hacer el bien ayudando a Herbert con una suma de dinero. Durante la conversación, Pip le expresa compasión y ella, profundamente conmovida, se arrodilla pidiendo perdón por el daño causado, especialmente al haber moldeado cruelmente el corazón de Estella. Pip la perdona, mientras comprende mejor su tragedia. Havisham revela que Estella fue entregada por Jaggers siendo una niña huérfana, confirmando las sospechas de Pip sobre su origen. Tras despedirse, Pip recorre por última vez la casa y el jardín, sintiendo un presentimiento oscuro. Al volver, presencia un accidente: el vestido de Havisham se incendia. Pip logra apagar las llamas, aunque ambos sufren, especialmente ella, que queda gravemente herida. El capítulo cierra con Havisham delirando, repitiendo su arrepentimiento, mientras Pip parte inquieto y temeroso.
Capítulo 50
Pip se recupera de las quemaduras sufridas al salvar a la señorita Havisham, padeciendo no solo dolor físico, sino también una intensa angustia mental al revivir constantemente el incendio. Herbert lo cuida con dedicación y procura distraerlo. Aunque ambos evitan hablar del plan de escape con Provis, la preocupación es evidente. Más tarde, Herbert le relata parte del pasado de Provis: su relación con una mujer celosa y violenta, acusada de asesinato y absuelta gracias a Jaggers. Tuvieron una hija, a quien Provis amaba profundamente, pero la mujer afirmó haberla matado. Para evitar complicaciones legales, Provis se ocultó y perdió todo rastro de ellas. Además, Compeyson aprovechó esta situación para manipularlo. Al oír la historia y analizar las fechas, Pip llega a una conclusión impactante: Provis es el padre de Estella, revelando un vínculo crucial.
Capítulo 51
Pip, decidido a confirmar el origen de Estella, visita a Jaggers pese a su estado físico. Tras cumplir con asuntos relacionados con la señorita Havisham (cobro de un cheque para ayudar a Herbert de forma anónima), revela que conoce la identidad de los padres de Estella, sorprendiendo al abogado al mencionar a Provis como su padre. Presionado, Jaggers responde con un relato hipotético que describe cómo una niña fue separada de sus padres para salvarla de un entorno criminal y entregada a una mujer rica, insinuando claramente la verdad sin admitirla. Luego advierte a Pip que revelar el secreto no beneficiaría a nadie y podría perjudicar a todos, especialmente a Estella. Pip comprende la gravedad del asunto, aunque le cuesta aceptarlo. El capítulo concluye mostrando la frialdad del mundo legal de Jaggers y Wemmick, quienes rechazan toda emoción, evidenciado cuando expulsan a un cliente por mostrar sentimientos, contrastando con la sensibilidad de Pip.
Capítulo 52
Pip logra concretar el negocio que beneficiará a Herbert, asegurando su futuro como socio en la empresa de Clarriker, lo que implica su próxima partida al extranjero, dejándolo con una sensación de soledad.
Días después, recibe una nota secreta de Wemmick indicando que el plan para ayudar a Provis puede ejecutarse el miércoles, por lo que, junto a Herbert, organiza cuidadosamente la fuga por el río, incluyendo la ayuda de Startop y la elección de un barco rumbo a Europa.
Sin embargo, Pip recibe otra carta, ahora anónima, que lo cita en los marjales con información sobre Provis. A pesar de sus dudas y del riesgo, decide acudir de inmediato. Durante el viaje reflexiona sobre sus decisiones y, tras llegar, revive sentimientos de culpa al escuchar cómo Pumblechook se atribuye su éxito, contrastando con la bondad silenciosa de Joe. Finalmente, dominado por la inquietud, Pip se dirige solo hacia el lugar de la cita nocturna.
Capítulo 53
Pip acude de noche a los marjales para cumplir la cita anónima, pero cae en una trampa en la casa de la compuerta, donde es capturado por Orlick. Este, lleno de odio y resentimiento, le revela que siempre lo consideró su enemigo, confiesa haber atacado a su hermana y amenaza con asesinarlo y hacer desaparecer su cuerpo en el horno de cal. También menciona a Compeyson como enemigo de Provis, aumentando el peligro. Pip, atado e indefenso, enfrenta la muerte con desesperación, pero sin suplicar. En el momento crítico, Herbert y Startop, guiados por el aprendiz de Trabb, irrumpen y lo rescatan, obligando a Orlick a huir. Tras liberarlo, regresan a Londres sin denunciar el hecho para no comprometer el plan de fuga de Provis. Pip pasa un día de angustia y dolor, temiendo fracasar, pero finalmente amanece el miércoles con renovada esperanza.
Capítulo 54
Pip, Herbert y Startop intentan sacar a Magwitch de Inglaterra en un bote. Reman por el Támesis y pasan la noche en una taberna aislada. Allí se enteran de que una misteriosa lancha de cuatro remos ha estado merodeando. Al día siguiente, cuando se acercan al vapor que los llevaría al extranjero, son interceptados por una lancha de la policía. Compeyson está a bordo y señala a Magwitch. En el forcejeo, ambos caen al agua. Magwitch es rescatado, pero Compeyson desaparece. Magwitch resulta gravemente herido en el pecho y es arrestado. Pip, ahora libre de su repulsión inicial, se sienta junto a él, sintiendo gratitud y compasión. Herbert y Startop regresan por tierra. Magwitch es llevado a prisión, probablemente para ser ejecutado.
Capítulo 55
Se confirma que se encontró el cadáver de Conpeyson en la orilla del río. Magwitch es arrestado y llevado a juicio. Jaggers no quiso ayudar a Pip y ser el abogado del preso. Pip, ahora sin recursos, recibe la oferta de Herbert de ir a trabajar con él a El Cairo. Wemmick se casa con Miss Skiffins en una ceremonia sencilla y divertida, con la presencia de su anciano padre. Pip asiste como testigo. Magwitch, herido y débil, enfrenta una condena segura. Pip comprende que todo el dinero que Magwitch le había destinado será confiscado por la Corona. A pesar de todo, Pip se siente obligado a permanecer junto a su benefactor hasta el final.
Capítulo 56
Magwitch, gravemente herido, es juzgado y condenado a muerte por haber regresado a Inglaterra tras ser deportado de por vida. Pip lo acompaña diariamente en la enfermería de la cárcel, donde su salud se deteriora rápidamente. Durante el juicio, Magwitch muestra una dignidad conmovedora. Pip, desesperado, envía peticiones de clemencia a todas las autoridades posibles, pero es inútil. En sus últimos momentos, Magwitch agradece a Pip por no haberlo abandonado. Pip le revela que su hija Estella vive y es una dama hermosa, y que él la ama. Magwitch muere en paz, con la mano de Pip sobre su corazón. Pip reza por él.
Capítulo 57
Pip cae gravemente enfermo tras la muerte de Magwitch y es arrestado por deudas. Joe viaja a Londres para cuidarlo, pagando sus deudas en secreto y velando por él día y noche con ternura y paciencia. Pip, humillado por la bondad de Joe, llora de gratitud y remordimiento. Durante su convalecencia, Joe nunca menciona el pasado ni las "grandes esperanzas" perdidas. Cuando Pip se recupera, Joe desaparece silenciosamente, dejando una nota que dice: "Siempre somos buenos amigos". Pip encuentra el recibo de la deuda pagada por Joe. Decide entonces volver a la fragua, pedir perdón a Joe y Biddy, y confesarles su amor y arrepentimiento.
Capítulo 58
Pip regresa a su pueblo, donde es tratado con desprecio por Pumblechook y otros que antes lo adulaban. Visita Satis House, ahora en venta y deteriorada. Al llegar a la fragua, descubre que Joe y Biddy se han casado ese mismo día. Pip, humillado pero sincero, les pide perdón por su ingratitud pasada. Ambos lo perdonan con ternura. Pip decide irse al extranjero para trabajar con Herbert. Paga sus deudas y se convierte en socio de la firma Clarriker & Co. en Oriente. Años después, vive bien, mantiene correspondencia con Joe y Biddy, y encuentra la felicidad en el trabajo y la amistad.
Capítulo 59
Once años después, Pip regresa a la fragua y encuentra a Joe felizmente casado con Biddy, y a su hijo, también llamado Pip.
Una tarde, visita las ruinas de Satis House y se reencuentra con Estella, ahora viuda tras un matrimonio infeliz con el brutal Drummle, quien murió. Estella ha sufrido y madurado; su belleza ya no es fría ni orgullosa, sino suavizada por el dolor. Ambos se reconocen como amigos, hablan del pasado y aceptan seguir siendo amigos. Pip la toma de la mano y salen juntos del lugar.
Fin
Personajes
Felipe Pirrip o Pip: Niño huérfano, sensible e imaginativo, que vive con su hermana, la señora Joe. Enamorado de Estella.
Felipe Pirrip: Difunto padre de Pip.
Georgiana Pirrip: Difunta madre de Pip.
Señora Joe Gargery: Hermana mayor de Pip, veinte años mayor que él. Mujer autoritaria, violenta y de carácter agresivo que lo crió "a mano" y gobierna la casa con mano dura.
Joe Gargery: Herrero bondadoso, esposo de la señora Joe. Hombre suave, cariñoso y compañero de sufrimientos de Pip, aunque débil ante su esposa.
Abel Magwitch o Primer convicto/fugitivo: Hombre desesperado, hambriento y enfermo. Muestra gratitud hacia Pip pero también una furia vengativa hacia el otro preso.
Compyson o Segundo convicto: Otro fugitivo que Pip encuentra dormido. Similar al primero pero con sombrero y rostro distinto. Conocía a Miss Havisham en el pasado. Aparece más adelante en un bar como Joe y el señor Wopsle.
Tío Pumblechook: Hombre pomposo y pesado. Se quiere congraciar con la Señorita Havisham y esto hace que Pip se vea involucrado. Se auto atribuye la fortuna de Pip.
Biddy: Nieta de la maestra, huérfana desaliñada pero estudiosa. Ayuda a Pip con sus lecciones.
Señor Wopsle: Sacristán de voz profunda y nariz romana. Es actor de teatro y se hace llamar Waldengarver.
Tia abuela de Wopsle: Maestra, su nieta es Biddy.
Señor y señora Hubble: Vecinos de Pip.
Señorita Havisham: Demente y excéntrica millonaria, vestida con su traje de novia amarillento para recordar el momento en que fue abandonada en el altar. Utiliza a Pip y Estella para sus retorcidos fines de venganza contra los hombres.
Estella: Hermosa joven de la edad de Pip, pero fría, orgullosa y cruel. Ha sido educada por la señorita Havisham para "destrozar corazones" masculinos como venganza.
Camila y señor Camila: Parientes empalagosos que fingen preocupación por la señorita Havisham mientras esperan su herencia.
Georgiana: Otra pariente, silenciosa y opacada por los demás.
Orlick: Obrero de Joe, este le paga semanalmente. Le tiene envidia a Pip. Es huraño y violento, se enfrenta a la señora Joe y más adelante es portero de la Señorita Havisham. En el futuro sigue muy de cerca a Pip escondiéndose.
Señor Jaggers: Abogado londinense, imponente y severo, que actúa como intermediario del benefactor anónimo. Impone condiciones estrictas y no tolera sentimentalismos.
Señor Trabb: Sastre del pueblo que trata a Pip con servil respeto al conocer su fortuna.
Aprendiz de Trabb: Joven del pueblo, alumno o aprendiz del Señor Trabb.
Wemmick: Empleado de Jaggers, hombre práctico y de aspecto duro que guía a Pip a su alojamiento. Visita a presos en cárcel.
Anciano padre de Wemmick: Hombre muy anciano, sordo, pero alegre y bien cuidado, que disfruta del cañonazo nocturno.
Joven caballero pálido o Herbert Pocket: Niño educado pero débil que reta a Pip a una pelea y pierde, aunque muestra un valor inocente.
Sara Pocket: falsa amiga de Havisham, arrugada y maliciosa.
Belinda o Señora Pocket: Madre de Herbert, mujer distraída y vanidosa, absorta en la lectura y completamente inútil en el cuidado de sus numerosos hijos.
Señor Mateo Pocket: Padre de Herbert, hombre perplejo y desordenado, tutor de Pip.
Bentley Drummle: Pupilo malhumorado, taciturno y arrogante, heredero de un título. Rival de Pip. Intenta cortejar a Estella.
Startop: Otro pupilo, más joven y amable, con quien Pip simpatiza.
Señora Coiler: Vecina aduladora y servil, que halaga a Pip y a la señora Pocket.
Flopson y Millers: Amas de crías que realmente cuidan de los niños Pocket.
Juana: Hija pequeña de los Pocket, la única que parece sensata y protectora con sus hermanos.
Criada de Jaggers: Mujer que Wemmick describe como una "fiera domada", insinuando su peligroso pasado.
Señor y señora Camila: Parientes de los Pocket que adulan a Pip hipócritamente.
Georgiana: Prima solterona y amargada, también aduladora.
Molly: Criada de Jaggers, mujer pálida de aspecto inquietante, con manos llenas de cicatrices y una fuerza descomunal. Su pasado es claramente turbio.
Aprendiz de Trabb: Muchacho burlón que ridiculiza a Pip en la calle.
Clara: Prometida de Herbert, joven dulce y abnegada que cuida a su padre enfermo.
El Vengador: ayudante de Pip.
Señorita Skiffins: Compañera de Wemmick, mujer práctica y metódica que usa guantes verdes y participa en la vida del castillo.
Señora Brandley: Sirvienta de Stella.
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