Holaaa, esta vez lees traigo el resumen capítulo a capítulo de La Máquina del Tiempo (1895) de H. G. Wells. Es un libro corto, un clásico antiguo.
Capítulo 1 - Introducción
El Viajero a través del Tiempo expone a sus invitados su teoría de la cuarta dimensión: el Tiempo. Argumenta que, así como nos movemos en las tres dimensiones espaciales, debería ser posible desplazarse en la dimensión temporal. Ante el escepticismo general, anuncia que ha construido una máquina para lograrlo y se retira a buscarla.
Capítulo 2 - La máquina
El Viajero muestra un modelo de su máquina del tiempo, una compleja estructura de metal, marfil y cristal. Ante el escepticismo de todos, invita al Psicólogo a accionar la palanca. El modelo se desvanece y desaparece, dejándolos atónitos. El Viajero explica que el artefacto viaja en el tiempo demasiado rápido para ser percibido y los conduce a su laboratorio para mostrarles la máquina a tamaño real, afirmando con total seriedad su intención de viajar en ella.
Capítulo 3 - El viajero a través del tiempo vuelve
Los invitados se reúnen a cenar sin el Viajero, quien llega tarde en un estado lamentable: sucio, pálido, cojeando y con la ropa destrozada. Después de calmar su hambre y sed voraces, rechaza las preguntas burlonas y anuncia que, efectivamente, ha viajado en el tiempo. Exhausto pero decidido, pide a sus oyentes que no lo interrumpan y comienza a narrar su increíble aventura.
Capítulo 4 - El viaje a través del tiempo
El Viajero describe el viaje inicial. Al activar la máquina, experimenta una caída vertiginosa y ve pasar los días y las estaciones con creciente velocidad, luego años y siglos en un torbellino de luz y formas cambiantes. Tras un aterrizaje brutal en medio de una tormenta de granizo, se encuentra en un jardín futurista dominado por una gran figura de esfinge blanca. Es el año 802.00 aproximadamente. Aterrorizado por lo desconocido, intenta huir, pero la llegada de una criatura humana pequeña, bella y frágil lo detiene, devolviéndole cierta confianza.
Capítulo 5 - En la Edad de Oro
El Viajero interactúa con unos minúsculos habitantes del futuro. Son criaturas hermosas, frágiles, pacíficas e infantiles, vestidas con túnicas coloridas. Viven en un mundo de jardines exuberantes y edificios en ruina, alimentándose solo de frutas. Su comportamiento es lúdico y despreocupado, pero su inteligencia parece limitada, como la de niños. El Viajero inicia con dificultad el aprendizaje de su lenguaje, notando su extrema indolencia. La sofisticada civilización que esperaba no existe; en su lugar hay una aparente "Edad de Oro" de ocio y decadencia.
Capítulo 6 - El ocaso de la humanidad
Desde la cima de una colina, el Viajero reflexiona sobre la sociedad de las criaturas. Concluye que ha llegado en el ocaso de la Humanidad. La conquista total de la Naturaleza (ausencia de enfermedades, malas hierbas, animales peligrosos) y la seguridad social perfecta eliminaron la necesidad de fuerza, lucha e ingenio. La Humanidad, tras alcanzar su apogeo, degeneró en una existencia ociosa y hedonista, perdiendo vigor físico, inteligencia e impulso creativo. El Viajero supone que el control poblacional fue excesivo, explicando las ruinas y la baja densidad. Adopta una visión darwiniana inversa: la comodidad absoluta condujo a la decadencia.
Capítulo 7 - Una conmoción repentina
Al regresar de noche, el Viajero descubre con horror que su Máquina del Tiempo ha desaparecido del prado frente a la Esfinge Blanca. Enloquecido por el pánico y la desesperación, busca frenéticamente, interroga sin éxito a los Eloi e incluso golpea el pedestal hueco de bronce de la Esfinge, sospechando que la máquina está dentro. Los Eloi reaccionan con terror o indiferencia. Tras calmarse, decide que, para recuperarla, debe aprender pacientemente sobre ese mundo y sus habitantes, esperando descubrir la clave del misterio.
8. Explicación
El Viajero descubre una segunda especie humana: los Morlocks, criaturas pálidas, simiescas y nocturnas que habitan en el subsuelo, conectado por pozos de ventilación. Nombra por primera vez a la especie de la superficie y que son felices, los Eloi. Teoriza que son los descendientes degenerados de la clase obrera industrial, forzados bajo tierra hace siglos, mientras que los Eloi son los herederos ociosos de la clase rica. Esta división social extrema explicaría la comodidad de los Eloi (mantenida por el trabajo subterráneo) y el miedo de estos a la oscuridad (por los Morlocks). La desaparición de la máquina adquiere ahora un nuevo y siniestro significado.
9. Los Morlocks
Tras vencer su temor, el Viajero desciende por un pozo al mundo subterráneo de los Morlocks. Allí, en una vasta caverna llena de máquinas y un olor a sangre, confirma que son carnívoros. Los Morlocks, ciegos en la luz pero que ven en la oscuridad, lo acosan. Tras una lucha aterradora y usando sus últimas cerillas como arma, logra escapar trepando de vuelta al exterior, exhausto y traumatizado. La experiencia confirma su peor sospecha: los Morlocks son una amenaza activa y la verdadera fuerza detrás del orden aparente.
10. Al llegar la noche
Consciente del peligro inminente de las noches sin luna, el Viajero decide buscar refugio fortificado. Tras una agotadora caminata con Weena, pasa la noche en una colina, reflexionando sobre el destino de la humanidad. Al amanecer, con horrorosa claridad, deduce la verdad: los Morlocks crían y cazan a los Eloi como ganado. Esto explica la carne vista en el subsuelo. Superando el horror, planea recuperar su máquina: necesita un refugio seguro, fabricar armas y fuego (antorchas) para enfrentarse a los Morlocks, y forzar la puerta de bronce bajo la Esfinge.
11. El Palacio de Porcelana Verde
El Viajero explora el Palacio de Porcelana Verde, un museo en ruinas del siglo XIX. Encuentra fósiles, maquinaria oxidada, bibliotecas descompuestas y, lo más crucial, una caja de cerillas intacta y algo de alcanfor (sustancia blanca y cerosa de un árbol) inflamable. Aunque no halla pólvora útil, encuentra dos cartuchos falsos de dinamita. Armado con fuego, su maza de hierro y una renovada determinación, planea pasar la noche a la intemperie protegido por una hoguera y, al día siguiente, forzar la puerta de bronce de la Esfinge para recuperar su máquina.
12. En las tinieblas
Atrapado en el bosque al anochecer, el Viajero enciende una hoguera para defenderse. Weena se desmaya. Al dormirse brevemente, el fuego se apaga y los Morlocks lo atacan. Tras una feroz lucha, un incendio forestal, iniciado por su propia hoguera, lo salva: la luz y el fuego aterrorizan a los Morlocks, cegándolos. El Viajero descubre con horror el destino de Weena (desaparecida, presuntamente muerta) y, lleno de pena y rabia, abandona la escena al amanecer, cojeando hacia la Esfinge. En su bolsillo encuentra unas cerillas que habían caído de la caja perdida.
13. La trampa de la Esfinge Blanca
El Viajero, exhausto y afligido por la pérdida de Weena, reflexiona sobre la decadencia humana mientras duerme. Al despertar, encuentra abiertas las puertas de bronce de la Esfinge y, dentro, su Máquina del Tiempo limpia y engrasada. Al entrar, los Morlocks cierran la trampa, pero logra escapar luchando en la oscuridad y activando las palancas, reiniciando el viaje a través del tiempo.
14. La visión más distante
El Viajero, aún en movimiento hacia el futuro, observa cómo el Mundo cambia drásticamente. El Sol se vuelve inmóvil, enorme y rojo, iluminando una Tierra en crepúsculo perpetuo. La vida ha degenerado: sólo existen líquenes verdes y monstruosos cangrejos crustáceos. El clima se enfría hasta nevar, y el Sol comienza a eclipsarse. Presenciando la agonía final de la Tierra, casi desfallecido por el frío, el aire enrarecido y el horror, reacciona por un miedo extremo a quedar atrapado y logra trepar de vuelta a la máquina para escapar.
15. El regreso de la Viajero a través del Tiempo
Se narra como el Viajero vuelve al presente. A donde estaban todos cenando.
16. Después del relato
Los oyentes reciben el relato con incredulidad, aunque las flores marchitas y las cicatrices del Viajero plantean dudas. Tras mostrar la máquina dañada, confirma su historia. El Viajero deja en la mesa 2 extrañas flores marchitas. Dice que Weena se las dejó en el bolsillo.
Al día siguiente, cuando el narrador lo visita, el Viajero, preparado para un nuevo viaje, desaparece ante sus ojos junto con la máquina, dejando sólo polvo y una ventana rota. Tres años después, aún no ha regresado.
17. Epílogo
El narrador reflexiona sobre el destino del Viajero, preguntándose si se perdió en un pasado prehistórico o avanzó hacia un futuro más prometedor. Comparte su desacuerdo con la visión pesimista del Viajero sobre el progreso. Aunque el futuro le parece incierto, encuentra consuelo en las flores marchitas, prueba de que la gratitud y la ternura sobrevivieron incluso en la lejana Edad de Oro.
FIN
Personajes
- El Viajero a través del. Tiempo: Científico e inventor. Protagonista.
- Filby: Amigo escéptico y polemista, cuestiona las ideas.
- El Psicólogo: Interlocutor y escéptico.
- El Doctor: Otro oyente.
- El Muchacho Muy Joven: Entusiasta, imagina aplicaciones prácticas.
- El Corregidor: Personaje que intenta seguir la compleja explicación.
- Director, Periodista, Hombre Silencioso
- El ser del futuro (primera aparición): Una criatura humana pequeña (unos 1.20m), de belleza delicada y aspecto frágil, vestida con una túnica púrpura. Su aparición pacífica es lo primero que calma el miedo del Viajero.
- Los Eloi: Se presentan como una humanidad futura degenerada. Son físicamente débiles, emocionalmente simples (curiosos, risueños, fácilmente distraídos), intelectualmente limitados y totalmente despreocupados. Viven en un estado de ocio perpetuo en medio de una civilización en decadencia.
- Los Morlocks: Seres industriales, carnívoros, adaptados a la oscuridad y organizados. Su comportamiento es claramente hostil y depredador hacia el Viajero.
- Weena: mujer Eloi que siente simpatía o quizá enamoramiento con el Viajero del Tiempo.
- Señora Watchets: ama de llaves del Viajero.
- Richardson: Editor
